Historia de Akira una perrita schnauzer.

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Una perrita schnauzer pequeña, toco a las puertas de una casa y llegó como todo un gran regalo de parejas que como todos han hecho alguna vez, sin pensar lo que le esperaría en esa gran travesía. Vive en la Ciudad de México, contando con los servicios principales requeridos, comida, agua y cuando la situación lo amerita medicamento.

Hoy en día que vive sola en una casa de madera, amarrada las 24 horas del día, sin ningún perro que la visite o tan siquiera un ser humano que le dé una palmada o una caricia. Sin embargo ella con su gran ímpetu y coraje a la vida, cuida su casa como si fuera la última que tendrá en su corta o larga vida.

Es increíble pensar que una perrita puede ser tan cariñosa e inteligente probablemente más que un ser humano que sin dudarlo muestra siempre su generosidad con cualquier visitante que intente demostrarle aunque solo sea el más mínimo afecto.

Contando alguna de sus hazañas fue cuando salvó a su fiel compañero, Godofredo un pequeño gato que cuando puede la acompaña llueve, truene o relampaguee. En esa ocasión lo salvó de una muerte fulminante frente al ataque de varios gatos que lo atacaban dentro de su zona.

Pido su apoyo para compartir esta historia y así poder hacer que llegue a la mayor parte de la gente posible y así podamos ver que los peludos pueden mostrar mayor sentimiento a su raza y otras que no lo sean sin mostros alguna actitud racial.

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